Cómo minimizar los “daños” de una Inspección de Trabajo en materia de Prevención de riesgos laborales

Una inspección de trabajo se puede complicar, y mucho, en función de qué digamos, qué documentación presentemos y cómo, quién acuda y sobre todo el motivo. Por eso es importante seguir algunos consejos antes de ir a una inspección de trabajo, pues nos podría costar muy caro:

  1. Solicita ayuda a tu Servicio de Prevención Ajeno (SPA): para eso lo tienes contratado. Muchas empresas lo dejan todo en manos de su Asesor Laboral o abogado y se olvidan del tema. El Servicio de Prevención es quién mejor nos puede asesorar. Le pediremos que venga a nuestra empresa o acudiremos a sus oficinas para ver todo el expediente y verificar que está todo al día.
  2. Pon al día todo el expediente de prevención: normalmente el SPA nos va asesorando en el cumplimiento de nuestras obligaciones en materia de PRL. La mayoría de empresas no hacen mucho caso de esto y cuando hay una inspección de trabajo todo son prisas. Es mejor llevar evidencias y registros firmados con fechas recientes (es decir posteriores a la solicitud de inspección de trabajo) que no llevar nada. Aquí es donde de verdad se ve la actuación de un buen SPA, que nos ayudará, guiará y gestionará durante todo el proceso.
  3. ¿quién debe acudir a la inspección?: lo recomendable es que siempre vaya el técnico de prevención asignado, el gerente de la empresa y un asesor laboral cuando se de el caso. Es muy importante que acuda el gerente, demuestra al inspector la implicación de éste en esta materia. Tampoco deben acudir personas de más, pues se vuelve contraproducente. Es importante no llevar a nadie con un carácter fuerte o irascible que pueda estallar en medio de la reunión con el inspector. Esto puede acarrear muchos problemas.
  4. ¿Qué documentación llevo?: lleva estrictamente la documentación solicitada en el acta de inspección: original y fotocopia y en el orden solicitado. Normalmente los técnicos de PRL llevamos todo el expediente, pero no lo sacamos a no ser que nos pida algo concreto. Cuanta más documentación le enseñamos más riesgo tenemos de que encuentren un motivo de sanción.
  5. ¿Qué debemos decir?: lo recomendable es que haya un interlocutor único durante la inspección. Mi recomendación es que sea el técnico de PRL y el gerente hable solamente cuándo se le pregunte y sea concreto y breve en sus respuestas.

Existen muchos motivos por los que una empresa tenga que acudir a una inspección de trabajo en materia de prevención de riesgos laborales. En resumen serían los siguientes:

  1. Tras solicitar la licencia de actividad: esta es una inspección rutinaria, casi automática, en la que desde Inspección de Trabajo se envía una carta con una solicitud formal para que la empresa informe de cuál es su modalidad preventiva y cómo va a llevar a cabo todas sus obligaciones expuestas en la Ley de Prevención. Esta inspección es la más sencilla, pues basta con contratar con un SPA (Servicio de Prevención Ajeno) las 4 especialidades técnicas y solicitar que nos elaboren la carta justificante. Solamente hay que tramitarla por registro de entrada. Este tipo de inspección no tiene ningún riesgo, pero si no presentamos la carta justificante, el inspector se pasará por nuestras instalaciones y seguramente nos citará a su despacho en persona para verificar personalmente que existe una gestión adecuada de la PRL, y se podría complicar el tema.
  2. Campañas de Inspección de Trabajo: son otro tipo de inspecciones de trabajo rutinarias en las que la inspección de trabajo, siguiendo directrices del Ministerio de Trabajo, pueden solicitar a un colectivo más o menos amplio de empresas que presenten documentación. Pueden estar motivadas por dos causas principales:
    1. Motivos laborales o de seguridad social: por ejemplo la campaña BBC (Bodas, Bautizos y Comuniones). Cuando llega la época de estos eventos, la inspección hace campaña visitando el sector de la hostelería con objeto de comprobar infracciones en seguridad social, y de paso, solicitando documentación y gestión de PRL.
    2. Motivos de salud: son campañas enfocadas a colectivos que trabajan con un determinado riesgo, que desean controlar. Aquí tenemos por ejemplo la campaña de silicosis en marmolistas (compactos de cuarzo), campaña de uso de percloroetileno en tintorerías, campaña de Manipulación manual de cargas en empresas de traslados de muebles, campaña de seguridad vial en transportistas, etc…
  3. Por denuncia de un trabajador: esta es una de las causas más habituales. Muchas veces por despecho de un trabajador recientemente despedido, o incluso de trabajadores en activo que, con razón o sin ella, acuden a inspección de trabajo para denunciar un incumplimiento de su empresa. El inspector de trabajo debe comprobar la veracidad de las declaraciones y visitará la empresa o solicitará documentación para esclarecer los hechos.
  4. Por accidente de trabajo: siempre que hay un accidente grave o mortal tendremos una inspección de trabajo (a excepción de accidentes en itínere, donde podríamos librarnos). El inspector primero acudirá al centro e trabajo, e incluso solicitará la ayuda a un técnico de prevención de la Comunidad Autónoma, para que le emita un informe técnico. Después nos citará a su despacho para verificar toda la documentación.

Germán Cañavate Buchón